Las largas filas en las estaciones de servicio de todo el país se mantienen, generando una creciente inquietud entre los transportistas. Muchos de ellos han estado esperando por días, e incluso más de una semana, para poder conseguir diésel.
La situación se ha visto agravada por la falta de gasolina, lo que incrementa las dificultades que enfrenta el sector y afecta directamente sus jornadas laborales y, por ende, sus ingresos.
Los choferes han expresado su descontento, mencionando que deben esperar horas o incluso días en las filas de los surtidores. En ocasiones, esta espera se realiza sin acceso a alimentos ni a servicios básicos, lo que agrava más su situación. "No hay servicios básicos, estamos sin comer, tenemos que esperar", comentó un transportista sobre la frustrante experiencia.
La falta de combustible ha llevado a un severo deterioro de la economía de los transportistas, quienes ven cómo sus vehículos permanecen sin operar. A pesar de esta inactividad, continúan enfrentando gastos y deudas. "Estamos en quiebra total, tenemos deudas en distintos bancos", afirmó uno de los afectados.
Frente a este preocupante panorama, los transportistas han hecho un llamado urgente al Gobierno nacional para que tome medidas que aborden el desabastecimiento y restablezcan la normalidad en la distribución de combustibles. "Ya es mucho tiempo. Estamos fregados aquí, así nunca vamos a surgir", expresó otro conductor, subrayando que la situación representa una creciente pérdida económica para su sector.