Desde el final del mes pasado, el volcán Puracé, en el departamento del Cauca, se encuentra bajo alerta naranja debido a la posibilidad de una erupción. Este lunes, el volcán lanzó cenizas y gases, coincidiendo con un terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia, resultando en más de 20 víctimas mortales.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) ha señalado que el Puracé, parte de la cadena volcánica de Los Coconucos, presenta un incremento en su actividad sísmica y en la temperatura de las emisiones gaseosas, incluyendo dióxido de azufre y dióxido de carbono.
A raíz de esta situación, la Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) decidió cerrar temporalmente el aeropuerto Guillermo León Valencia, ubicado en Popayán, por los riesgos que la ceniza y los gases representan para la seguridad de la aviación. En un comunicado, Aerocivil anunció la suspensión de operaciones aéreas en dicho aeropuerto debido a la presencia de ceniza del volcán.
El cierre del aeropuerto de Popayán se suma a otras siete terminales aéreas que también se vieron afectadas por los daños estructurales provocados por el terremoto: Cali, Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura.
No obstante, el Servicio Geológico ha aclarado que la emisión de ceniza del volcán Puracé no está directamente relacionada con el terremoto, cuyo epicentro se localizó en el departamento del Chocó, en la costa del Pacífico, ya que ambos eventos son fenómenos naturales independientes.