Las filas de vehículos en busca de diésel en Santa Cruz se han vuelto una constante en los últimos tres meses, sin que se vislumbre una solución efectiva. Ante esta situación, los dirigentes del transporte han decidido convocar a un ampliado para tomar decisiones sobre el futuro del sector, pues la estatal YPFB ha dejado de responder a sus requerimientos.
Bismark Daza, representante del Transporte Federado de Santa Cruz, expresó su frustración al indicar que no han recibido atención ni soluciones por parte de la empresa estatal. "No hay una respuesta clara, ni siquiera del presidente de YPFB. La falta de atención de las autoridades es evidente", declaró Daza.
El ampliado se llevará a cabo entre el martes y miércoles próximos, donde el sector definirá las medidas a seguir. Daza enfatizó que la situación no puede seguir así, mencionando que "durmiendo en los surtidores hasta cuatro días no es una opción viable". En este mes, que es especial para todos los bolivianos, demandó una solución definitiva al problema del combustible.
La crisis de abastecimiento de diésel se intensificó tras las movilizaciones convocadas por la Central Obrera Boliviana y los campesinos del movimiento Tupac Katari el 1 de mayo. Aunque las protestas finalizaron el 23 de junio, YPFB se comprometió a regularizar el suministro de carburantes, promesa que no se ha cumplido, dejando a muchos usuarios en la incertidumbre. La situación, que se esperaba mejorar para el 8 de agosto, continúa sin cambios.