El reciente incidente que ha conmocionado a la comunidad de Guayaramerín ocurrió el pasado sábado, cuando un jaguar fue abatido por disparos de un grupo de personas en el barrio San Francisco, ubicado a solo 3 kilómetros de la ciudad. La situación se originó cuando el animal apareció en la puerta de una casa y, ante el temor de los vecinos, decidieron sacrificarlo.
Marco Antonio Gremiger, médico veterinario y experto en fauna silvestre, se pronunció sobre lo sucedido, calificando el hecho como un 'biocidio'. A través de su cuenta de Facebook, el especialista había advertido previamente sobre la posibilidad de contener al felino sin necesidad de recurrir a la violencia. "Era posible implementar un protocolo de contención en lugar de matar al jaguar", afirmó.
Gremiger explicó que el jaguar, aún cachorro, se comportaba de manera tranquila y probablemente buscaba refugio, ya que llegó a un lugar que consideraba seguro. "El animal estaba asustado y en un estado de alta adrenalina", indicó el veterinario.
El especialista manejó dos posibles hipótesis sobre la situación del jaguar: una sugiere que el felino podría haber perdido a su madre y se encontraba desorientado, mientras que la otra considera que su comportamiento fue una respuesta de defensa ante la presencia de los vecinos.
De acuerdo con el veterinario, las características físicas del jaguar revelan que había sido alimentado por humanos, lo que lo convierte en un animal domesticado. "Era una mascota y no un animal salvaje", concluyó Gremiger, resaltando la inadecuada respuesta de la comunidad ante la presencia del felino.