Los productores de carne de cerdo han manifestado su preocupación por el incremento inminente en los precios, atribuyendo esta situación a la falta de combustible en el mercado nacional.
Un portavoz del sector advirtió que el costo de la carne de cerdo, que ya ha comenzado a subir, seguirá aumentando si no se resuelve la crisis de carburantes. Este problema no solo afecta a los porcicultores, sino que tiene un impacto directo en toda la cadena de suministro alimentario.
Las estimaciones de los productores sugieren que en los próximos días el precio de la carne de cerdo podría alcanzar los 40 bolivianos por kilo, lo que podría afectar considerablemente a las amas de casa que dependen de este producto básico.
A pesar de las reuniones mantenidas con YPFB y otras autoridades gubernamentales, los resultados han sido insatisfactorios, y no han logrado detener el deterioro en la producción local. Los representantes del sector remarcan que estos encuentros han resultado infructuosos.
Asimismo, se ha señalado que la fluctuación del dólar podría agravar aún más la situación de escasez, afectando a la población, que es la más perjudicada en este contexto de crisis.