Las largas filas por diésel han comenzado a generar descontento entre los transportistas en varias partes de Bolivia. Muchos de ellos se ven obligados a esperar durante varios días en las estaciones de servicio para conseguir el combustible necesario para continuar con su trabajo.
En Cochabamba, se observó una fila que se extendía por aproximadamente un kilómetro en una de las estaciones de la avenida Blanco Galindo. Conductores de camiones, buses y otros vehículos han tenido que permanecer en el lugar, afrontando noches de espera. "Estamos tres noches esperando por diésel. Durante el fin de semana no hay reparto y eso nos impide cargar", comentó uno de los transportistas afectados.
Otro conductor, que también lleva varios días en la fila, explicó que debido a las restricciones para el almacenamiento de combustible, no tuvo más opción que permanecer en la estación de servicio hasta conseguir el suministro necesario.
Asimismo, la situación se repitió en Roboré, en el departamento de Santa Cruz, donde los transportistas expresaron sus quejas sobre la dificultad para acceder al diésel. Solicitaron que se garantice una distribución regular para que sus vehículos no permanezcan parados por falta de combustible.
En La Paz, también se registraron filas en algunas estaciones de servicio, con reportes de que la gasolina se agotó cerca del mediodía en un surtidor de la avenida Montes.
La espera prolongada no solo afecta la operatividad del transporte, sino que también genera pérdidas económicas significativas para los conductores, quienes piden una solución definitiva al problema de abastecimiento de carburantes en el país.