Patricia Arancibia, diputada del partido Libre, ha expresado su desacuerdo con la reciente iniciativa del Gobierno de instaurar un Alto Comisionado de Justicia y Anticorrupción, una figura que surge tras la disolución del Ministerio de Justicia.
La diputada argumentó que la verdadera lucha contra la corrupción debe iniciarse en cada ministerio y ser liderada por las autoridades mismas, enfatizando la importancia de nombrar funcionarios basándose en su mérito y capacidad, y no en la creación de nuevas instancias dentro del Estado.
"El presidente, al eliminar el Ministerio de Justicia, no puede ahora proponer la figura de un zar anticorrupción o hablar de crear una entidad que se encargue de purgar la corrupción", afirmó Arancibia, subrayando la contradicción en la estrategia gubernamental.
Asimismo, la legisladora puso en duda la efectividad que podría tener esta nueva autoridad y advirtió que podría estar destinada a convertirse en un mero símbolo político, utilizado para mostrar una falsa imagen de compromiso en la lucha contra la corrupción.
"Más que un brazo extensivo, creo que se transformará en un brazo discursivo, una manera de presentar como bandera el nombramiento de alguien que supuestamente luchará contra la corrupción", indicó.
Estas declaraciones surgen en un contexto de debate sobre la reestructuración de las instituciones relacionadas con la justicia y las acciones que el Gobierno planea llevar a cabo para abordar el problema de la corrupción.