Durante la celebración del 201 aniversario de la independencia de Bolivia, el presidente Rodrigo Paz expresó que ciertas decisiones tomadas por su administración fueron consideradas "impopulares". Sin embargo, enfatizó que estas acciones eran indispensables para la protección de la economía nacional y para guiar al país hacia un mejor futuro.
El mandatario explicó que su Gobierno ha implementado medidas complejas con el propósito de abordar problemas estructurales existentes en el país. Aseguró que su administración está enfocada en "ordenar la casa", reafirmando su compromiso con la soberanía y la dignidad de Bolivia.
Estas declaraciones se dieron en un contexto donde el abastecimiento de combustibles ha suscitado cuestionamientos, así como el aumento del costo de vida y las reformas recientes que han sido objeto de críticas por parte de diferentes sectores sociales y políticos.