En la reciente reunión llevada a cabo en Sucre, el vocero presidencial José Luis Gálvez anunció que el proyecto del Presupuesto General del Estado (PGE) 2027 será un reflejo del acuerdo entre el Gobierno y los nueve gobernadores, orientado hacia el modelo 50-50. Este enfoque busca una redistribución más equitativa de los recursos, integrando las necesidades y características específicas de cada región.
Gálvez destacó que se ha establecido la meta de que el nuevo presupuesto incluya el espíritu del 50-50, un compromiso que se llevará a cabo de manera ordenada, priorizando el bienestar de la población y el desarrollo regional. El portavoz afirmó que el tratamiento del Presupuesto comenzará de inmediato, con la intención de presentarlo a fines de octubre para su discusión y análisis en la Asamblea Legislativa.
Este modelo 50-50 no se limita a la simple redistribución de recursos, sino que implica una transformación del Estado, aumentando el protagonismo de las regiones en la toma de decisiones y en la planificación del desarrollo. Durante el encuentro, se consideraron las propuestas de las gobernaciones, atendiendo las diferencias demográficas y de desarrollo que existen entre los departamentos.
Además, varios gobernadores expresaron la necesidad de revisar el pacto fiscal y fortalecer las finanzas departamentales, sugiriendo la coparticipación de un impuesto anual a partir de 2027, comenzando por el Impuesto a las Transacciones (IT). El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, subrayó que el objetivo es integrar nuevos criterios tributarios en el Presupuesto, buscando un equilibrio fiscal que beneficie a todas las gobernaciones, permitiendo generar recursos nuevos y compartidos.
Así, el proceso de creación del Presupuesto se enmarca en un diálogo abierto y constructivo, donde se prioriza la construcción de puentes entre las diferentes regiones y el Gobierno central, con la finalidad de avanzar hacia un país más justo e inclusivo.